¿Espejismos o parques locales?

Resulta llamativa la decoración de los parques u otros sitios públicos que recurren a la vegetación como ornato propiciando de este modo sombra, frescor y un ambiente atrayente a quienes se animan a visitar estos espacios para descansar y pasarla bien.

San José de las Lajas capital de la joven provincia Mayabeque fue una ciudad poblada por los parques; fueron ellos testigos omniscientes de historias amorosas,   encuentros juveniles y de muchas otras escenas donde el tiempo se hacía visible bajo la luz de los faroles.

Sin embargo, estos atractivos escenarios no guardan relación alguna con la realidad actual,  el espacio que ocuparon se halla invadido por establecimientos comerciales como bodegas y carnicerías  así como puntos de venta para  gas licuado, esto en los mejores de los casos pues al menos los terrenos han sido empleados en servicios útiles a la población. 

A pesar de haberles intervenido el privilegio de poder disfrutar de las bondades de la naturaleza bajo la sombra de los árboles, sentados plácidamente sobre algunos bancos que aunque no reunían todos los requisitos paras transmitir comodidad, al menos les permitían aspirar el aroma de la noche y divisar la luz de las estrellas.

En la ciudad se divisan varios terrenos que permanecen yermos, como si carecieran de gracia y estuvieran ausentes de posibilidades para un uso de garantía social. Rebota al buen observador la comparación de la otrora imagen con el presente preguntándose una y otra vez ¿por qué fueron los parques los elegidos?

Mis abuelos se enamoraron en un parque y formaron una familia numerosa integrada por personas de bien a las cuales ofrecieron una educación adecuada. Mis amigos de preuniversitario y yo nos dábamos cita en los parques para contarnos anécdotas y hasta para interpretar legendarias canciones de la trova entre ellas ese himno de amor de pablo Milanés que es “Yolanda “.

Entonces, si tanta felicidad nos propician los parques creo que es importante incentivar la conciencia sobre su permanencia y cuidado porque ellos son y serán centinelas del tiempo.

 

Por favor valore el artículo

Artículos relacionados

Deje su respuesta

avatar
  Subscribir  
Notificar