Cultura para ennoblecer y alimentar el alma

día trabajador de la culotura-Foto Redis-Mendez

Este día, especial para los hacedores de cultura, se tinta con la pasión de los que defienden el buen arte, de los que ponen el corazón en cada espacio para difundir lo que ennoblece y alimenta el alma, con el sano propósito de abrigar la mejor creación.

Este 14 de diciembre, fecha que rinde homenaje a Raúl Gómez García, el Poeta de la Generación del Centenario, nos descubre ante el reto mayor de defender la cultura.

Defenderla de la banalidad, de lo que empobrece y mañosamente seduce y arruina el conocimiento, es el desafío de los trabajadores del sector.

La cultura desde sus disímiles manifestaciones está comprometida con los públicos en la concepción de mayores espacios recreativos y niveles de formación estética, también con las circunstancias que asume Cuba con la actualización del modelo económico cubano.

Es por ello que brindar un producto cultural de mayor calidad y fomentar la superación y el análisis resulta elemental para fortalecer el buen gusto desde las mejores propuestas artísticas.

El más universal de los cubanos, nuestro José Martí, dijo: “Sacar de sí el mensaje de la naturaleza es la obra del artista” y también afirmó: “Las obras de los grandes creadores en arte están hechas de manera que, salvo el oscuro color que les da el tiempo, parecen obras de ahora: es que los grandes creadores ven lo eterno en lo accidental; por lo que sus obras perduran.”

Y de eso se trata, de inscribir cada día lo mejor, de sembrar para hoy y mañana, de cobijar con delicadeza y sabiduría la creación a fin de defender nuestra cultura, esa que desde el verso, la canción, el baile, la escultura, el teatro, el cine, desde la oratoria oportuna y convincente enriquezca y mejore al ser humano.

Frente a los barrotes esquizofrénicos del impúdico bloqueo gestado desde el norte que nos separa 90 millas, la mayor de las Antillas despierta cada amanecer con la mejor melodía, el verso atinado, la imagen diáfana que apuestan por el arte, por ese lenguaje nítido que va más allá de cualquier frontera.

Sea este día, un alto en nuestras vidas, en la de todos los que de una manera u otra trabajamos en este sector; no cansarnos es la mayor convocatoria, crecer desde el pensamiento es propósito que debe alimentar nuestro día día.

Porque cultura no es mera palabra, vocablo de ocasión;  es máxima, arraigo, raíz, sentimiento, pena, nostalgia, ritmo, sabor, visión, compromiso, alegría, vergüenza, decoro, lealtad, es amor al prójimo, a la tierra que nos ha visto nacer, es defensa de lo nuestro.

 

Por favor valore el artículo

Artículos relacionados

Deje su respuesta

avatar
  Subscribir  
Notificar