Cuando hablamos de Antonio Maceo, el Titán de Bronce, al instante pensamos en su progenitora Mariana Grajales, una mujer cuyo ejemplo trasciende hasta nuestros días, rebelde y vital, símbolo de fuerza y amor infinito. Hoy quiero detenerme en quien fuera su esposo y padre de diez de sus hijos: Marcos Evangelista Maceo.
