Pese a su estatura humana e innato apego al pueblo, su mística figura, me hizo como a muchos sentirlo eterno. Fidel, nuestro y del mundo parecía sobrehumano. Lejos llegaba su voz y visión futurista, lejos muy lejos, su sentido del deber para con humildes y desposeídos de la tierra;tanto así, que su alcance se avistaba infinito.
