Los años llegaron al galope de este siglo en esa suma inevitable de sucesos que pueblan toda la vida. Las generaciones más pequeñas, las que ahora se empinan no conocieron a Fidel, al líder inquieto, de paso apretado, firme, osado al hablar, siempre con verbo afilado, oportuno, visionario. Les corresponde en lo sucesivo acercarse más a su historia.
