La inclusión en la eternidad la merecen aquellos que en vida inscribieron con su hacer un legado imperecedero que trasciende épocas y signa para la inmortalidad su pensamiento.
La inclusión en la eternidad la merecen aquellos que en vida inscribieron con su hacer un legado imperecedero que trasciende épocas y signa para la inmortalidad su pensamiento.