Amanecía la mañana de la Santa Ana, la historia cariacontecida disponía de una jornada difícil, pero heroica, como la misma ciudad de Santiago de Cuba, territorio que acoge los restos de la madre de los Maceos, Mariana Grajales, y que como diría el poeta Manuel Navarro Luna “Es Santiago de Cuba no os asombréis de nada … “
