El 71 aniversario de los bombardeos atómicos contra Hiroshima y Nagasaki, apunta la responsabilidad de no olvidar, de no permitir que tales hechos se repitan. Es la utilidad ética y práctica de la cultura y es menester de los creadores del mundo.
El 71 aniversario de los bombardeos atómicos contra Hiroshima y Nagasaki, apunta la responsabilidad de no olvidar, de no permitir que tales hechos se repitan. Es la utilidad ética y práctica de la cultura y es menester de los creadores del mundo.