Se va 2018, bienvenido 2019

Solo días restan al 2018 para convertirse en pasado, 12 intensos meses testigos de aciertos y desaciertos, metas, trabajo, estudio, alegrías y penas, añoranzas y buen humor.

Así San José de las Lajas, una ciudad que encamina su andar en la máxima de convertirse en una auténtica capital, propósito de quienes la habitan, personas altruistas, comprometidas con la perspectiva de crecer para bien.

Culmina un año que permitió medir fuerzas, voluntad, competencia en cada meta prevista, que deja el saldo de la experiencia, esa que permite ver a toda claridad que mucho queda por hacer en cuanto a disciplina, eficiencia, austeridad, control y protección de los bienes.

La expectativa está ahí, en la mirada al futuro, en la certeza de la crisis mundial que afecta al mundo del cual somos parte, la expectativa está en el análisis de cuánto tendremos que hacer lograr esa sociedad superior que añoramos para la que es imprescindible también ser mejores seres humanos.

Estos días de finales de diciembre, implican alegría, abundan los afectos, también los augurios a familiares y amigos sobre el año que ya llega. Los abrazos muestran ese apretón que dice de nuestro querer, ese que muchas veces no expresamos durante el transcurso del año y reservamos para el último día de diciembre.

Bastará una mirada para que al instante brote la palabra Felicidades, aún a desconocidos, pero esa es la magia de despedir un año, que nos hace amigos, nos permite olvidar penas y entregarnos de lleno a los afectos, a esa manera muy propia de cubanas y cubanos de compartir la alegría.

Llega a su fin el 2018, con su carga pesada de 12 meses intensamente vividos, con las sumas de cuánto no salió bien y la experiencia de lo que no resultó, para sobre ella labrar un mejor camino en el 2019.

Despedimos un año, y lo hacemos en grande, como deportistas de alto rendimiento, con la certeza de que llevamos la sonrisa en el alma, y a flor de labios una carcajada para desestimar la oscuridad que provocan los obstáculos, y ante ella imponer el ingenio, la creatividad y el talento. Rendirse no es parte de nuestra vocación.

Termina un año en que Cuba suma el pesar del férreo bloqueo que nos hostiga bajo el que hemos nacido varias generaciones de cubanos. La condena a esa diabólica medida impuesta por el gobierno de Estados Unidos es mayoritaria aunque los gestores de tal condena insistan en no responder al reclamo de fin de ese castigo que sobrepasa ya medio siglo.

En tanto, Cuba culminará el 2018 con la certeza de haber dejado una huella inolvidable en términos de solidaridad, perseverancia y respeto. Vamos camino a un nuevo año y el mayor desafío está en superar lo logrado hasta esta fecha, en tintar el período que se avecina con esfuerzo, unidad, consagración y alegría.

San José de las Lajas la más joven capital de provincia de Cuba, insiste en ser auténtica, atractiva y sugerente a sabiendas de que ello implica el concurso de todos y la resolución de caminar a paso apretado y seguro en cada meta. 2019 se torna desafío en la aspiración del desarrollo a que se aspira. Esa es la ruta.

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