Rosa Campo: una mujer que regala a la vida amor y enseñanzas(+Fotos y Audio)

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Rosa Campo

Para regocijo de los cubanos, en espacial de los niños, Rosa Campo habita este archipiélago y despliega todo el encanto que posee convirtiéndose en música y enseñanza. Su nombre tal vez no dice mucho, pero sus creaciones son tarareadas una y otra vez por los pequeños y por quienes ya comenzamos a peinar canas. Es que esta mujer convida al ensueño y logra revivir ese pedazo entrañable de nuestra infancia que llevamos dentro.

“Soy una cubana que gusta de hacer felices a las personas, sobre todo a los más chiquiticos de la casa, que anda con una guitarra desde que tenía once años y que desde los 24 años hace canciones para los niños; que le canto a los niños, a la vida, a la naturaleza, a los colores, a las golosinas, al amor”.

Así se presenta esta cubana, excelente instructora de música, guionista de la radio y la televisión, conductora de programas infantiles, incansable maestra y amiga de los niños. Para ella, hacer canciones es y será siempre una necesidad de expresarse, pues son los niños a quienes dirige su obra los que se la piden.

“Ellos preguntan mucho y yo he encontrado una manera de responder, y es cantándoles. Por lo tanto, el hecho de hacer canciones es una forma de reciprocar a la vida lo útil que uno ha recibido de otras personas”.

En su discografía siempre está presente, como papel predominante, la voz de los más pequeños, pues a decir de esta compositora  “sus blancas voces llenan de luz la voz de este adulto; porque sus timbres, su energía, le imprimen a mi música algo que no lo pueden hacer todos los adultos, ni miles de adultos pueden hacer lo que pueden hacer cinco niños: conmover”. 

Rosa Campo y coro infantil de Cienfuegos.

La emblemática canción infantil Amanecer feliz ha marcado la vida de esta compositora e intérprete, convirtiéndose en himno que acompaña el despertar de nuestros infantes.

“Para mí es maravilloso tener la oportunidad de que una de mis canciones sirva de sonrisa, de ese beso cariñoso en la mañana, ese “vamos, levántate, que la vida está ahí, vamos, sonríe”. A fin de cuentas hay que agradecer vivir, y hacer y ser y querer y amar y cuidar. Es decir, tener la oportunidad que una de mis obras, que no fue hecha con esa intención, llegue al corazón de tantos niños y adultos a través de la televisión, es un regalo que agradeceré eternamente”.

Rosa Campo es una mujer que vive con intensidad cada instante de su existencia. Numerosas creaciones la acompañan en su andar de cubana amante de la naturaleza, del amor y las caricias que desprenden los niños. Una preocupación se vuelve una constante en su vida:

“Aunque en estos momentos, en Cuba, es cuando mayor utilidad y utilización se le da a la música infantil, todavía no es suficiente. La mamá que está embarazada está muy preocupada por tener una bonita canastilla, ¿estará preocupada porque tenga un disco de música infantil para su niño?

“En la escuela los niños tienen todos los útiles escolares, los libros correctamente organizados, forrados, su material de estudio completo. ¿Tienen en las escuelas la música infantil para los niños, para su fiesta de fin de curso?”

Para Rosa Campo existen espacios vitales que no cuentan con la promoción ni el uso adecuado de la música infantil, es por ello que insiste en que deberíamos pensar y utilizar esos espacios.

“Es que la música infantil está concebida en nuestro país para educar, para educar a través del juego, del canto, de la alegría, del juego didáctico musical. Está hecha con esa intención, por lo que no debe faltar en ninguna escuela, ni en las fiestas de fin de curso, ni en las fiestas de cumpleaños; deben estar presentes desde el círculo infantil hasta toda la primaria”.

Diversos son los temas que aborda en sus composiciones, en ellos prevalecen las enseñanzas, los valores… “Está también la canción que le dice a los niños que es bueno comer las especias. Tú sabes que los niños cuando están tomándose la sopa dejan en el borde del plato el pedacito de cebolla, el pedacito de ají, el ajo, el tomate. Y parece un carnaval el plato con todas las especias por fuera.

“Y entonces le puse La fiesta en el sartén, porque no hay cosa más parecida a una fiesta que un sofrito, porque ahí vienen todos los colores y todos los aromas. La canción dice así: …el ajo bien machacado, tomate coloradito, ají verde de cachucha, moradita la cebolla, ají verde de cachucha, moradita la cebolla, en la fiesta del sartén, rico, qué rico, ah, delicioso está el sofrito…”

Acreedora de varios Premios Cubadisco, y del reconocimiento de un público que hace suyas sus creaciones, su legado sorprende cada instante de nuestras vidas y marca  huellas que permanecerán eternas en el patrimonio musical de nuestra isla.

Acudir a Rosa Campo es propiciar un encuentro con una rosa que deposita sus pétalos en el corazón de nuestros niños. Pétalos que se traducen en melodías, cantos, en entregas que se mezclan con la realidad y la imaginación, entregas de una mujer que regala a la vida amor y enseñanzas.  

Rosa Campo con Michael García y la locutora Maria Elena García

 

 

 

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