Úlcera péptica duoenal, lesión que no está libre de complicaciones

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úlcera péptica duodenal

Foto: Michael García Pérez e Internet

“Con frecuencia me daban dolores en la ‘boca’ del estómago y mucha acidez, incluso me sentía con el abdomen distendido, pero, esta vez la cosa se puso peor. El dolor aumentó, me llevaron al cuerpo de guardia del policlínico y me medicaron en vena. El susto mayor vino cuando a los dos o tres días empecé a defecar de color negro, como el chapapote”.

Ante esta situación, Clara Hernández González, paciente de 42 años, fue remitida por su Médico de la Familia al Servicio de Gastroenterología del Policlínico Santiago Rafael Echezarreta Mulkay de San José de las Lajas, donde el especialista la interrogó, y después de llevado a cabo el examen físico recomendó realizar, de urgencia, una endoscopia del tracto digestivo superior.

La endoscopia arrojó como resultado una úlcera en el duodeno, con estigmas de sangrado reciente, diagnóstico que asustó mucho a Clara, quien a partir de ese día, dio un vuelco importante a su vida: dejó de consumir deliberadamente antiinflamatorios no esteroideos y abandonó totalmente el cigarro.

“El médico me explicó cómo modificar mi estilo de vida y qué medicamentos debía consumir para curar la úlcera. Ya han pasado dos años y nunca más he tenido síntomas  relacionados con esta situación de salud. Cumplo cabalmente con las indicaciones del gastroenterólogo”.

Epidemiología y  factores de riesgo de la úlcera péptica duodenal

La úlcera es una pérdida de sustancia en cualquiera de las superficies del cuerpo humano. Cuando ocurre en aquellas partes del tracto digestivo expuestas a la acción del ácido y de la pepsina secretados por el estómago, se le denomina úlcera péptica.

Dra. Ada Iris Chacón 

“En el caso de la úlcera localizada en el duodeno, es decir en la primera porción del intestino delgado, los pacientes más afectados son los del sexo masculino, con una incidencia anual de 2,4%. El factor causal más importante es la infección por Helicobacter pylori, bacteria asociada al origen de las úlceras gástricas y duodenales, al cáncer de estómago y la gastritis crónica”, comenta la Doctora Ada Iris Chacón Medina, médico del Hospital General Docente Leopoldito Martínez en San José de las Lajas.

“El consumo de aspirina y antiinflamatorios no esteroideos entre los que se encuentran el ibuprofeno, indometacina, naproxeno y piroxicán, constituyen la segunda causa de esta afección. Estos fármacos inducen mayor proporción de complicaciones y su acción nociva esta en relación con el empleo de altas dosis, la edad superior a los 60 años, el tratamiento concomitante con esteroides y los antecedentes previos de úlcera o hemorragia digestiva”,  añade la Doctora Ada Iris Chacón Medina.

Los fumadores duplican las posibilidades de padecer la enfermedad respecto a los no fumadores.  En ellos se retrasa la cicatrización de la úlcera, se favorecen las recidivas e incrementan las complicaciones y posiblemente la mortalidad.

La especialista en Gastroenterología se refiere al tema de la alimentación: “algunos alimentos provocan síntomas en el paciente ulceroso, pero no se ha demostrado influencia de la dieta en la génesis o la cicatrización de la úlcera. El ají y la pimienta pueden provocar lesiones agudas. Las bebidas alcohólicas, el café (aún descafeinado), estimulan la secreción ácida lo que puede interferir con la rapidez y efectividad del proceso cicatrizal”.

Manifestaciones clínicas de la enfermedad ulceropéptica duodenal

Se ha calculado que aproximadamente un 10% de los pacientes son asintomáticos. El diagnóstico en esa circunstancia se debe a una complicación (hemorragia, perforación) o un examen endoscópico por motivos ajenos a síntomas ulcerosos.

Según la Doctora Ada Iris Chacón Medina, “los pacientes pueden presentar dolor en la región del epigastrio, popularmente conocida como “boca” del estómago, el cual se irradia, en algunos casos, hacia la espalda. Puede instaurarse pérdida de apetito, náuseas, vómitos, eructos, distensión abdominal e intolerancia a las grasas.

“La presencia de sangrado digestivo, el cual se manifiesta mediante la expulsión de sangre por el ano en forma de heces negruzcas (melena) o hematemesis (vómitos de sangre), se traduce en una complicación de la lesión ulcerosa”.

El examen físico contribuye poco al diagnóstico. La sensibilidad dolorosa cuando se palpa el epigastrio, no siempre presente; es orientadora, pero puede ser causada por otras patologías.

Endoscopia digestiva superior, la prueba de oro

Dra. Ada Iris realiza
una endoscopia

El estudio endoscópico del tracto digestivo superior es más sensible y específico que la radiología. Permite la observación de la lesión ulcerosa, sus características, localización, la presencia de sangrado o no y la obtención de biopsias, aspectos que le otorgan el calificativo de prueba de oro.

Este proceder está al alcance de la población cubana en las instituciones de salud, desde los centros de Atención Terciaria, hasta los hospitales y policlínicos. “La extensión de los servicios de endoscopia digestiva alta a la Atención Primaria de Salud (APS), permite el diagnóstico seguro y oportuno de una entidad duodenal que no está exenta de complicaciones. Gracias al empleo del endoscopio en este menester, cada día disminuyen más las complicaciones de las úlceras”, aclara la Doctora Ada Iris Chacón Medina.

El tratamiento higiénico dietético va indisolublemente ligado al empleo de los medicamentos

Una vez diagnosticada esta entidad, el camino a seguir es la indicación del tratamiento higiénico dietético y farmacológico. Según el criterio de la especialista en Gastroenterología, “los pacientes precisan ingerir alimentos con frecuencia pero en pequeñas cantidades, por lo que deben tener un total de 6 comidas diarias (desayuno, merienda, almuerzo, merienda, comida, merienda).

“Aunque actualmente no se realizan restricciones dietéticas específicas, se les aconseja eliminar los alimentos que le provoquen síntomas. Se hace necesario evitar el hábito
 de fumar, el consumo de café, alcohol, así como de aspirina y antiinflamatorios no esteroideos”, añade la Doctora Ada Iris Chacón Medina.

Diversos fármacos se utilizan para tratar la úlcera péptica. Cobran relevancia en este sentido, el empleo de combinaciones  de medicamentos para conformar la terapia erradicadora de la bacteria Helicobacter pylori.

úlcera péptica duedenal

“Ante los síntomas que pueden hacernos sospechar una enfermedad úlceropéptica, acudir al médico de la familia es la opción más correcta. Constantemente llegan pacientes remitidos desde la APS, a las consultas de Gastroenterología de San José de las Lajas. A este nivel actuamos los especialistas y decidimos si el paciente debe realizarse o no, la endoscopia, proceder disponible en dicho policlínico, prueba de oro que precisa con mayor certeza el diagnóstico de esta afección digestiva”, explica la gastroenteróloga.

No son pocos los diagnósticos realizados hasta la fecha y los casos curados con los tratamientos instaurados el Servicio de Gastroenterología del Policlínico Universitario Santiago Rafael Echezarreta Mulkay, sin embargo, un llamado de atención hacia el desarrollo de un estilo de vida lo más sano posible, es una clave que bien funciona en la prevención de la úlcera péptica duoenal, lesión que no está libre de complicaciones.

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