No al alcohol, es la mejor decisión

jovenes-alcohol. foto Cubahora

A nivel internacional cada vez aumenta más el número de jóvenes que comienzan a consumir alcohol pese a toda la propaganda preventiva que se divulga con relación a los daños que ocasiona a la salud esta droga. Cuba no escapa a esa realidad.

Según investigaciones efectuadas por los expertos cuando se habla de drogas, se piensa mayormente en sustancias como la cocaína o marihuana, pero en esta clasificación entran algunos medicamentos de prescripción y uso facultativo, y las llamadas drogas legales, como el tabaco y el alcohol.

Tener antecedentes en la familia de personas adictas al alcohol puede llevar a la sucesión, al propiciar la vulnerabilidad ante los efectos que puede acarrear este flagelo.Por otra parte también este agravante puede contribuir a la aparición de otras enfermedades que predispongan al consumo, entre ellas la depresión; entonces se habla de agentes hereditarios nocivos.

Según declaraciones publicadas en el periódico Granma del Máster en Ciencias en Siquiatría Social y Sicología clínica. Las adicciones no respetan edades, géneros, ningún tipo de filiación o creencia. Emergen del contexto familiar porque ahí se aprenden y reproducen los modelos de conductas. Su saneamiento debe ser social con intervenciones en el grupo de amigos, los centros docentes y laborales.

Precisó además el especialista que las adicciones se caracterizan por una relación de sumisión ante las sustancias o actividades a las cuales la persona es adicta, que lo hace perder su libertad para saciar su necesidad, cada vez más creciente, hasta padecer síntomas desagradables: emocionales, mentales o fisiológicas

Considero que es importante la atención al abuso de alcohol durante la adolescencia, etapa de iniciación para este grupo generacional, dada por la convivencia frecuente con consumidores habituales. Los adolescentes sufren cambios decisivos que pueden afectar su autoestima, es entonces que bajo un estado de angustia o ansiedad, pueden tender al alcoholismo, creyendo haber encontrado una solución a todas estas dificultades, propias de la etapa que están viviendo

Es por ello que se hace indispensable dialogar con los jóvenes,explicarles que bajo los efectos del alcohol se pierde la capacidad de razonar y de tomar decisiones acertadas.

Esta táctica resulta muy efectiva, pero de nada vale si en el seno familiar conviven con otras personas que practican la adquisición de esta droga,sucede entonces que el niño comienza a ver esta realidad como algo normal, recibiendo así de manera inconsciente las primeras clases acerca del consumo de alcohol.

El alcoholismo, no necesita de un riguroso examen para serdiagnosticado pues sus síntomas se observan con extrema facilidad,solo hay que estar atentos y no descuidar de la conducta que asuman los más jóvenes de la casa. La familia no debe olvidar cuán importante es predicar con el mejor ejemplo para evitar que los más jóvenes incurran en un lamentable y letal error.

 

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