La música, patrimonio inmaterial

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michael@cmbw.icrt.cu 

El concepto de Patrimonio ha estado sujeto a cambios a través de la historia y no son pocos los intentos que, a nivel internacional, se han realizado con el objetivo de definirlo y ampliarlo al mismo. Términos como patrimonio artístico, patrimonio histórico artístico, patrimonio cultural y bienes culturales son solo algunos de los que muestra la evolución histórica del concepto.

Actualmente, el término patrimonio inmaterial o intangible ha ganado espacio y gracias a ello, encuentran lugar o ubicación dentro del patrimonio, la creación artística, el folklore, las costumbres, la lengua, los ritos, las creencias y la música.

La música necesita ser llevada a un plano material, y entiéndase aquí las partituras y registros sonoros de ellas, materializados en discos de acetato, casetes, cintas magnetofónicas, discos compactos u otros soportes.

En este sentido, cobra gran importancia la recuperación, preservación y difusión del patrimonio musical (catalogado como patrimonio cultural inmaterial), pues la música como arte temporal precisa de su interpretación para culminar el proceso completo de patrimonialización que es su forma peculiar de recuperación.

Un ejemplo que pone de manifiesto lo anteriormente expresado es la grabación de las obras del maestro de capilla de la Catedral de Santiago de Cuba Esteban Salas, con un enfoque desde el punto de vista de la interpretación históricamente informada, por el conjunto de música antigua Ars Longa.

Gracias al trabajo de investigación y recuperación de las obras de Salas, realizado por la musicóloga Miriam Escudero y otros musicólogos, se cuenta con la música de este maestro estudiada y editada, la cual también queda registrada fonográficamente.

Esta música (bien inmaterial) para su preservación y salvaguardia debe quedar asentada en un soporte material de forma que exprese el valor que sustenta, su significación e importancia; el patrimonio inmaterial se apoya del material y, en ocasiones,  ambos se combinan.

Sin embargo, es importante destacar que la labor de rescate y difusión no concluye con el engavetamiento de los registros fonográficos, pues estos necesitan tener vida propia, constante movimiento lo cual es posible a través de su difusión por las emisoras de radio, por solo citar un ejemplo.

En este caso, la Radio, mediante sus diversos programas, se convierte en difusora del patrimonio musical, no solo por la difusión de la música, sino de aspectos de relevancia relacionados con ella, su historia, valoraciones  de sus intérpretes, compositores, entre otros aspectos de interés.

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