La edición y el documental radial

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Editar es el oficio, el arte y la técnica de compaginar, yuxtaponer y estructurar una obra audiovisual.

Es en la edición donde el documental adquiere su coherencia y define su mensaje, generando en los destinatarios una reflexión y/o un cambio de actitud. Permite una estructura más elaborada y una selección más precisa de los materiales que lo componen.

La riqueza expresiva del documental admite, desde la edición, alternar diversos formatos en una sola pieza radiofónica. Al diseñar los recursos expresivos de este género, debemos saber que todos los elementos que lo forman deben combinarse para lograr que sea al mismo tiempo, profundo y esclarecedor, dinámico y entretenido.

En el documental capturamos momentos significativos de hechos humanos, a cuya intimidad llegamos y transmitimos a otros seres humanos. Pero el documental radial no es una compilación de grabaciones, este reclama el ordenamiento coherente de los documentos o piezas grabadas.

El documental también es un camino de experimentación con una evolución estética y artística que se define en la edición. La constante renovación tecnológica provoca diferentes niveles de acercamiento con los públicos. Los códigos de la comunicación no pueden ser ajenos a los editores.

La edición se involucra en todas las etapas del proceso creativo. Llevamos su lógica desde el momento en que aparece la idea de un proyecto, seleccionamos un tema o la concreción de un sistema para abordarlo.

El editor ejecuta una serie de recursos técnicos para tratar todos los elementos que forman la banda sonora. Teniendo en cuenta el dónde y cómo deben sonar, deberán tratarse cuidadosamente mediante ecualización, filtros, compresión y otras herramientas para seducir, convencer y crear imágenes desde el sonido.

La producción de sentido en la sala de edición es un proceso que combina la intuición, el talento, el conocimiento de los medios. Todo esto ha convertido al documental en uno de los géneros más competentes para la realización profesional de un editor.

Este proceso requiere de consideraciones técnicas, funcionales y estéticas para lograr su cometido. Esto significa que si el registro sonoro no es bueno, no arribaremos a un buen producto final y el diseño habrá fallado. Si en la mezcla final no se entienden los diálogos, todo el esfuerzo fracasó.

Debemos tener presente que los medios audiovisuales solo pueden alcanzar altos niveles de iconocidad, o sea, representación de la realidad, en la medida en que exista mayor semejanza entre la imagen acústica y el objeto representado.

 

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