Hospital Leopoldito Martínez, renovación a favor de la vida

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El Hospital Docente General Leopoldito Martínez de San José de las Lajas se transforma y crece como resultado de un proceso inversionista que busca elevar la cantidad y la calidad de los servicios.

Por un mejor servicio de Pediatría

Las acciones más importantes materializadas en los últimos tres años beneficiaron las salas de Pediatría donde se rehabilitaron de forma integral las redes eléctricas y sanitarias.

El proyecto incluyó la climatización de las mismas, la reparación de los baños, en tanto completan la obra nuevos sillones, colchones, ventiladores y material clínico, para el bien común de los pacientes y los trabajadores, apuntó la doctora Juana González, Jefa del Servicio de Pediatría.

El banco de leche es otra de las áreas favorecida con la acción constructiva que se acomete en esta institución de la capital de Mayabeque.  El ambiente de manera general es ahora muy favorable para la recuperación de los pacientes y la atención que ofrecen especialistas experimentados como la doctora Elisa Ruiz y el pediatra Roberto Valdés, quien alegó sonriendo que “lo único que no cambiaron fue el personal médico”. Luego, insistió, sobre todo, en mantener esos logros.

“Lo que nos pasa en la Salud Pública es que se construye hoy y luego se deja de dar el mantenimiento necesario. El otro punto fundamental es que la población debe tomar conciencia de cuidar lo que se pone en las manos de todos y para el bienestar de todos con tanto esfuerzo”.

Emergencia Pediátrica: ¡Al fin solos!

Pero también la consulta de Emergencia Pediátrica independiente, es otro logro en la lista del proceso inversionista que favorece al hospital lajero.

El cambio incluyó la habilitación de un cuarto de punción lumbar, un departamento de enfermería, y un cuerpo de guardia dotado de modernos equipos que permiten elevar la calidad de la atención a los infantes y el índice de supervivencia, aún en los casos más complejos.

La enfermera Lisania Marrero Hernández, al frente de ese servicio lo corrobora mostrando el desfibrilador pediátrico y el juego de laringoscopio recién adquirido, entre otros dispositivos que son de uso exclusivo en esa área.

“La atención a los pacientes ha mejorado considerablemente porque el servicio de emergencia Pediátrica se separó de la de adultos con todas las condiciones, incluyendo la capacitación del personal médico, de enfermería y paramédico”. 

El especialista en primer Grado de Pediatría, Doctor Mario Pérez Roque con casi cuatro décadas de labor en el Leopoldito también está complacido con la transformación.

“El servicio está ubicado aquí desde hace más de un año. Precisamente en esta misma área estuvo por muchos años el cuerpo de guardia de Pediatría. Este era un Hospital Materno Infantil, cuando se transformó en Hospital General pasaron esta consulta al bloque que se construyó en el otro extremo. Felizmente regresamos al punto de inicio como lo anhelamos y por supuesto, con mejores condiciones”.

Más y mejores servicios para los adultos

La Sala B de Cirugía quedó totalmente remozada desde fines de 2015. Ahora dispone de las condiciones idóneas para recibir y brindar una atención de excelencia.

Las habitaciones son más cómodas para pacientes y acompañantes. Saltan a la vista los nuevos sillones, colchones, camas y ventiladores. Se remodelaron los baños y se construyó un servicio sanitario exclusivo para el personal médico.

En otros tiempos en esa área se hospitalizaban pacientes con las más diversas dolencias, lo que atentaba contra la calidad del servicio, recuerda la Jefa de la Sala, Enfermera Yisel Jiménez.

“Antes era Cirugía, Ginecología y Ortopedia, pero una vez que reconstruyeron la sala aquí se ubicó solamente el servicio de Cirugía y el de Angiología, porque tenemos cuatro camas para los casos más críticos, como por ejemplo de amputación”. 

Heberprot-P al alcance de la mano

Evitar la amputación de los miembros inferiores a toda costa es también el encargo social del personal en esa sala. De ahí que la inversión trajo una mejoría sustancial con el equipamiento de recursos materiales indispensables que favorecen la atención a los pacientes aquejados por las complicaciones que provoca la diabetes mellitus.

En estos momentos los pacientes tienen la garantía de un servicio personalizado con especialistas de primer nivel y el paquete incluye el tratamiento sin costo alguno, con el Heberprot-P, un fármaco de factura cubana de probada eficacia en el tratamiento de la úlcera del pie diabético

Esperar sin desesperar

La construcción de una sala de espera para los familiares de los pacientes de la Unidad de Cuidados Intensivos es la acción más reciente concretada en la institución. El nuevo local cuenta con climatización, baño, televisión, teléfono y nevera, condiciones que, en opinión de la población, son difíciles de hallar en otros hospitales.

Así lo afirma Delfina López, quien tiene a su mamá en estado grave desde hace once días. “Las condiciones de la sala son las mejores y la atención es magnífica, no tiene comparación. Esta salita por suerte está distante del área de cuidados intensivos y de emergencia donde continuamente llegan casos difíciles…… Aquí estamos más tranquilos, incluso hay un teléfono directo con la UCI y nos informan continuamente del estado de nuestros familiares.”

Mejor sabor en la cocina

El área de la cocina comedor también muestra la bondad de la renovación. Nuevas son las mesas y las sillas que conforman el mobiliario del lugar donde los trabajadores de hospital reciben los alimentos en cada jornada.

Una cara distinta tiene también la cocina donde ahora es más agradable y menos difícil elaborar la comida a tantas personas. Así lo subraya Magalis Llerena, cocinera por muchos años en el hospital. Le pedí que opinara sobre las nuevas condiciones en su puesto de labor y respondió con una pregunta: “¿Puedo hablarte también de las viejas?”

“Antiguamente hasta con leña cocinábamos. Pasábamos trabajo con un fogón de petróleo…imagínate. Actualmente nos han puesto cosas de lo más bonitas. Mira, ese es un horno nuevo, muy sofisticado, una olla de presión, una plancha donde se cocina el arroz, las viandas, un fogón de gas con cuatro hornillas. Y como ves tenemos máquinas para cortar la mortadela, el jamón, la carne, y otra para hacer puré, batidos. Ahora es más rápido hacer la comida y ya no nos tiznamos ni pasamos trabajo.”

A esas comodidades se suman dos equipos de refrigeración. Además de exhibir paredes totalmente enchapadas, que son más fáciles de limpiar, se rehabilitó la red hidráulica y eléctrica, por lo que en el techo asoman luminarias nuevas y más económicas.

La meta, diciembre de 2016: ¡En sus marcas…!

Esos son algunos de los pasos de avances a favor de la calidad de la atención primaria, secundaria y terciaria de salud en el Hospital Leopoldito Martínez, de San José de las Lajas. Pero en el segundo semestre del año quedan objetos de obra importantísimos por concluir, enfatizó el ingeniero José Ángel Esponda, Jefe de la Unidad de Aseguramiento de Salud Pública de San José de las Lajas.

El salón de cirugía oftalmológica es una meta que casi acarician los nuevos especialistas capacitados para la misión de llevar a los ojos el milagro de la luz. Aunque las consultas de pre y post operatorio ya están listas dentro del mismo hospital, todavía quedan obstáculos que sortear para completar la travesía.

“Lo que frena el avance de la obra es la resina epoxi que se necesita para recubrir los pisos del salón. Todavía no la tenemos en las manos. Pero ya está montada la carpintería y casi terminadas las acciones de albañilería. Resta rehabilitar las redes hidráulicas que es algo que se ha complejizado. Este salón está en la segunda planta, donde antes se encontraba la sala de parto. Cuando rompimos el tubo para arreglar, abajo, la sala de observación se llenó de agua. Esto es algo que dificulta el trabajo”.

Modificar la fachada del hospital es otro de los desafíos para los meses que restan del año. Se trata de un proyecto que está respaldado por 250. 000 pesos y que, en opinión del directivo, además de hacer más bella la imagen exterior, mejorará el flujo interno en la institución.

“El hospital necesita una personalización porque tiene tres marquesinas diferentes creadas en procesos inversionistas anteriores. El nuevo proyecto que se concretará este mismo año busca la uniformidad de la infraestructura, crear una entrada principal que hoy no tiene y mantener el acceso por los cuerpos de guardia de adulto y el de Pediatría, solamente”.

Hoy se trabaja en el montaje de una nueva lavandería, en tanto ya se impermeabilizó la cubierta y se acometieron trabajos de mantenimiento de menor envergadura en otros departamentos.

¿El Leopoldito crecerá hacia afuera?

El Hospital Leopoldito Martínez crece hacia adentro. Los nuevos servicios se materializan en áreas que ya existían. Un Hospital Docente General situado en la capital provincial debe contar con todos los servicios según esta categoría, pero el sitio donde está enclavado limita su ampliación hacia afuera.

El ingeniero José Ángel Esponda, Jefe de la Unidad de Aseguramiento de Salud Pública de San José de las Lajas ayuda a entender la disyuntiva.

“Se impone construir un nuevo hospital en otra Zona de Desarrollo de la ciudad cabecera. Hoy el Leopoldito no tiene sala de hemodiálisis, está prevista y contamos con los equipos. La pregunta es: ¿Dónde la montamos? También es necesario crear un banco de gases medicinales. El Gobierno tiene la intención de que este hospital se transforme en una institución de la Salud de carácter provincial, pero el problema objetivo es el espacio”.

Expectativas

El ambicioso proyecto constructivo se extenderá hasta el 2018, etapa en la que deben concretarse otra Unidad de Cuidados Intensivos donde hoy se ubica la Sala A. También, remodelar la Sala E de hombres, y rehabilitar en 2017 las redes hidrosanitarias.

Esta última es una acción aprobada por el Gobierno y que cuenta con un presupuesto financiero de 300 mil pesos para su construcción y montaje. La obra incluye una laguna de oxidación, asignatura pendiente de antaño que exigen las leyes medioambientales vigentes en Cuba.

A pesar de las complejidades de esta inversión millonaria que comenzó hace tres años en el hospital de San José de las Lajas, los trabajos continúan, y no precisamente en un camino de rosas: se labora en medio de la rutina productiva diaria, que no se detiene a pesar del movimiento de los constructores, el ruido y el trasiego de los materiales.

Ahora, la inversión más importante, libre de costo financiero, es la que debe ejecutarse cada minuto en la conciencia del pueblo, llamado a cuidar lo que tanto esfuerzo costó construir. Solamente así el Leopoldito Martínez mantendrá ese brillo en un municipio donde no se escatiman precios para dar más vida ymás salud.

 

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