Homenaje a Ania Pino en San José de las Lajas

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La mañana de este jueves fue especial en San José de las Lajas. En el parque Camilo Cienfuegos de la ciudad capital, ante la Glorieta y las interpretaciones de la Banda Municipal, se reunieron pobladores de este territorio, familiares y amigos de Ania Pino, la joven periodista que con tan solo 27 años perdió la vida en un lamentable accidente, pero que dejó a la posteridad una impronta que la hace vital.

Autoridades del Gobierno Local dieron la bienvenida a un grupo de jóvenes periodistas que asisten al evento que honra a quien en muy poco tiempo de carrera profesional fue capaz de entregar al periodismo su manera de hacer, plena de consagración, búsqueda, originalidad, con un sello que marcó cada reporte.

Hasta el cementerio acudieron los que la conocieron y los que hoy aprenden más de aquella muchacha menudita, avispada, talentosa, inquieta, apresurada en el tiempo. La décima se hizo infinita en las voces de Héctor Gutiérrez y Aramís Padilla, canto labrado desde el corazón para quien se inscribió en la memoria del pueblo.

Después, en el teatro de la Asamblea Provincial del Poder Popular de Mayabeque, la espontaneidad abrazó la ocasión y tras un emotivo material audiovisual sobre Ania, irrumpieron anécdotas y recordatorios sobre la periodista que a diario desafiaba distancias entre San José de las Lajas y la capital cubana para cumplir con cada uno de sus compromisos de trabajo.

Quienes fueron sus maestros en las Enseñanzas Primaria y Secundaria, compañeros de estudio del Pre Vocacional, colegas y conocidos, develaron emotivas imágenes dibujadas desde la palabra que detalla y honra, anima y conmueve.

Tamara Valido, presidenta de la Asamblea del Poder Popular en Mayabeque evocó la trascendencia de la obra periodística de Ania Pino, y la satisfacción porque el evento tuviera esta jornada inaugural en la tierra que la vio nacer.

Una exposición fotográfica habita en la sede del Gobierno, allí la mirada audaz, la sonrisa, momentos trascendentales de su vida, el embarazo, su hija, la familia, el diálogo con Fidel, su paso por el Periodismo, están estampados en el rostro de aquella muchacha que se apresuró en el tiempo.

Ania, fue de esas personas que nacieron para quedar.
Ya les decía, la mañana de este jueves fue especial, la tarde no quedó atrás, algo nublada, poco Sol, algunas lloviznas y esa manera de honrar a una colega que no se olvida. La noche también tuvo magia. El homenaje continúa, más allá de cualquier obstáculo, porque ella fue sencillamente la ternura a la par del desafío.

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