Consumamos la propuesta decorosa
Vivimos un impresionante proceso civilizatorio informático. Los consumos culturales se verifican ahora no solamente a partir de los medios tradicionales, como en otros tiempos. El género humano cuenta hoy con alternativas múltiples que parecen infinitas. Cada vez resulta más difícil establecer jerarquías artísticas auténticas, y menos todavía, encauzarlas como propuestas únicas.
Copia y pega esta URL en tu sitio WordPress para incrustarlo
Copia y pega este código en tu sitio para incrustarlo