Confidencias entre libros

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Hace unos días encaminé mis pasos hacia la escuela primaria Víctor Mestre de San José de las Lajas; al llegar al inmueble pregunté dónde estaba la biblioteca escolar motivada por presenciar el magnífico acto de niñas y niños al relacionarse con los libros.Me detuve y pude percibir el talento de la bibliotecaria en este plantel docente, al emplear de manera magistral vías y procedimientos que sin duda alguna incentivaban el interés en los pequeños por la lectura.

En ese momento recordé mi adolescencia en la secundaria básica Ignacio Agramonte y vinieron a mi mente nombres como Doria, Leonardo, Nemesio, Sonia y muchos otros, todos ellos mis maestros que con la ayuda de láminas, maquetas pizarra y libros nos adentraban en el maravilloso mundo del conocimiento con extrema destreza y profesionalidad.

Para entonces no existía internet ni soporte digital alguno, sin embargo a aquellos hacedores del saber, nos demostraban cómo buscar en los libros, resumir de ellos los temas que fueran de nuestro interés, nos explicaban del uso correcto de la bibliografía, del índice y de los anexos. Gracias a su empeño logré amar a mis manuales, aún los conservo como memoria afectiva de aquella época que marcó en mí gozo infinito de mocedades.

Hemos llegado al siglo XXI, y las creaciones son notables; autos, barcos, aviones, computadoras y celulares.Si hiciéramos una lista de todo lo que ha inventado la humanidad no serían cientos, sino miles los artefactos creados, unos más trascendentes que otros, pero todos los que para bien se han construido han permitido el desarrollo o el mejoramiento de las condiciones de vida.

Sin embargo, considero que el invento más importante de la humanidad es el Libro, él es competente para transportar ideas y es tan eficiente que es capaz de llevar el pensamiento de una persona a través del tiempo, de una generación a otra, permitiendo conocer las ideas de un creador incluso después de su muerte.

La lectura es un proceso cognoscitivo que consiste en la interpretación de signos gráficos por medio de recreaciones mentales que permiten ver lo que no está presente, es decir imaginar una realidad.

Después de reflexionar durante un buen tiempo, volví a observar detenidamente al grupo de alumnas y alumnos que continuaban hojeando los textos, y en sus rostros pude ver dibujada la satisfacción al deslizar sus manos sobre las páginas recorriendo renglón a renglón cada idea, cada palabra.

Entonces quedé satisfecha al comprobar que el contacto con las historias, personajes y contenidos que proyectan los libros no pueden ser sustituidos nipor la más avanzada tecnología, pues entre el libro y el lector se establece un vínculo tan íntimo que viene a rozar con el afecto y la complicidad. En ellos hallamos al amigo incondicional,la compañíanecesaria, una imagen alucinadora exponente de la amistad que detona nuestros sentidos en el amplio vértice del plano cognoscitivo.

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