Adriel sueña con las manos

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Aprendió primero a construir cisnes de papel aplicando la técnica del origami con una compañera de la escuela. Después y por iniciativa propia modeló búcaros recubiertos con figuras que nacieron de su imaginación y la destreza de sus manos.

Este joven artista sabe hacer también hermosas flores de papel y su creatividad lo lleva a confeccionar con cajas de fósforos y algunos materiales desechables singulares bicicitaxis en miniatura y otros objetos que distinguen la vida a su alrededor.

Su nombre es Adriel Sardiñas Ramos, cuenta con 17 años de edad y antes de conocerlo elogié su obra sin sospechar que se trataba de un muchacho totalmente ciego. Según su relato en la misma medida que perdía gradualmente la visión ganaba el don especial de soñar con las manos.

Él cuenta que no siempre fue así, que en los primeros años de la infancia disfrutó de la luz, los colores y las formas que le rodeaban. Luego los médicos le diagnosticaron un padecimiento degenerativo de la pupila, pero la noticia lejos de sumergirlo en la oscuridad le inyectó el deseo de crear.

Como su abuela y Lazarillo Mirta Ramos, afirma que su Adriel es un chico muy listo y ella narra cómo cada obra suya se concibe con el apoyo de la familia en especial de su mamá quien les da los toques finales a los trabajos.

También recalca que los amigos y los vecinos de la comunidad de Morales donde siempre han vivido le proveen del papel y los recursos que él necesita para continuar llenado de luces sus días y los de los demás. De esa manera nunca falta oxígeno a la imaginación y a las manos inquietas de su nieto.

Pero Adriel no solamente se dedica a construir adornos de papel, él ama su escuela, el Preuniversitario Raquel Pérez, de San José de las Lajas en capital de Mayabeque donde termina el décimo grado. Me contó que está estudiando mucho para los exámenes finales y acumula hasta ahora buenos resultados.

Y no se trata de un súper talento sino que todo a su alrededor se confabula para que un alumno como él avance sin muchos tropiezos: los libros de texto que usa, en su mayoría están en el sistema Braille, los profesores se esmeran porque aprenda a la par del resto de los compañeros de su clase. En fin él es un buen ejemplo del éxito de la inclusión escolar en el sistema educacional cubano.

Adriel siempre sonríe como si estuviera presto a dar o recibir una buena noticia. Le gusta oír radio y el bullicio a su alrededor pero a veces sus manos prefieren el silencio. Dice que le gustaría aprender a trabajar la cerámica y confía en la oportunidad de algún día mostrar sus obras a un público mayor en la casa de la cultura, una galería de arte o en otro espacio donde compartiría con la gente su secreto más preciado: es lindo soñar con las manos.

 

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