La mujer cubana se inscribe en el ejercicio de la cotidianidad. No hay tarea, por muy difícil que parezca que excluya al sexo femenino. A más de medio siglo de la Federación de Mujeres Cubanas, aún sobresale su lugar bien ganado en el mundo.
La mujer cubana se inscribe en el ejercicio de la cotidianidad. No hay tarea, por muy difícil que parezca que excluya al sexo femenino. A más de medio siglo de la Federación de Mujeres Cubanas, aún sobresale su lugar bien ganado en el mundo.